Cómodos sofás y una
chimenea con doble campana, como en los cortijos antiguos, presiden el salón social del hotel. Amplios ventanales permiten contemplar desde el salón el patio de naranjos, y junto a su antiguo piano y cuadros que transportan a épocas pasadas, el viajero se siente reconfortado, acompañado, feliz.
Comedor | Salón | Habitaciones | Sala de reuniones | Capilla | Biblioteca |
Patio ajardinado | Patio de celebraciones | Piscina